Embarazo y pubertad

El embarazo es como la pubertad: el cambio es tan fuerte que no te reconoces a ti misma, y no te sientes a gusto. Se lo podemos atribuir a las hormonas, a que el pelo parece tener convicción propia, que de pronto vuelve el tan temido acné o que el cuerpo cambia por segundo y no te da chance de acostumbrarte.

LA GRAN DIFERENCIA: todos saben que los pubertos son insoportables, hasta ellos mismos.